lunes, 20 de noviembre de 2017

El made in China en evolución



Todos tenemos en la memoria el inicio de los chinos en nuestros mercados, producto barato, servicio diligente y gente trabajadora, eso por no no hablar del icono de la copia o la falsificaión de productos con un nivel de destreza más que notable. Pero como en muchos otros terrenos, el giagante asiático no se ha quedado ahí y el gobierno chino quiere impulsar una transformación de su industria, el siguiente paso es la calidad. La competencia en precio no es cosa del pasado, pero la prioridad a largo plazo es ser competitivos con un nivel de calidad superior o igual al de los productos occidentales. Ya lo estamos viendo en ciertas marcas chinas que ahora comentaré.  

En China los intercambios comerciales supusieron en 2016 el 37% del PIB y, ese año, exportaron por valor de 2,06 billones de dólares. Sus principales socios son los países del sudeste asiático, EEUU y la Unión Europea, con Alemania a la cabeza. Sin embargo, tras años cocinando de vendernos lo más barato, el Gobierno ya no quiere que las palabras China y calidad sigan siendo contradictorias. Por ello, lleva tiempo trabajando en su XIII Plan Quinquenal Made in China 2025, con el que quiere reestructurar su industria para pasar de una era de cantidad a otra de calidad y eficiencia en la producción, adelantando a potencias como Alemania, EEUU o Japón.

Ahora impulsan, con el sector público y privado trabajando en ello a toda velocidad, esta iniciativa, basada en el desarrollo de nuevas tecnologías, renovables, materiales, robótica, industria aeroespacial, telecomunicaciones y otras áreas basadas en la innovación y la calidad», explica Carlos Sentís, consejero de de la consultora Henkuai y Spain China Project, una plataforma desarrollada para posicionar España en China.

Huawei, Xiaomi, Vivo, Meizu y Oppo son algunas de las marcas que compiten a nivel mundial. Huawei, que ha duplicado desde 2013 su facturación en España, donde sus ingresos se han disparado un 359%, fue el año pasado por segunda vez la firma del mundo que más patentes registró. ZTE (también de origen chino) fue la tercera.

Además, de 9.400 millones de dólares de beneficios generados por la industria móvil en el tercer trimestre de 2016, Apple se ha quedado con el 91% pero, el segundo, tercer y cuarto puesto son para compañías chinas: Huawei (2,4%), Vivo (2,2%) y Oppo (2,2%). «Los smartphones han ayudado a cambiar la percepción del made in China en Occidente. Los revisamos más de un centenar de veces al día, por lo que el impacto psicológico es grande. Si fueran malos, no aguantaríamos una semana con ellos.

También es referente mundial con firmas de internet como Tencent, de ecommerce como Alibaba y Aliexpress o de pagos móviles (Wechar y Alipay). «Haier, líder en electrodomésticos, opera en muchos mercados, entre ellos, España. Igualmente destacan HiSense o Midea. En ordenadores, Lenovo es una referencia», añade un directivo de Henkuai.

China entró por primera vez en 2016 en el ránking de las economías más punteras. Elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la Cornell University y el Institut Européen d'Administration des Affaires, señaló al país como el más innovador de los de renta media.

Ese año fabricaron varios hitos: la puesta en órbita del primer telescopio espacial de rayos X del mundo, el primer ordenador cuántico... Es el tercero, por detrás de Japón y EEUU, que más patentes registra y el número de firmas unicorn -con una valoración superior a los 1.000 millones de dólares- pasó de 70 en 2015 a 131 en 2016, la mayoría, tecnológicas.

Steve Jobs explicó una vez en una entrevista en el New York Times que su tecnología no podría hacerse en EEUU, porque era imposible encontrar tantos ingenieros especializados y reunirlos en el mismo punto. En China sí.  

El lujo es un referente en el país: se produce y consume por igual. La competitividad, las oportunidades que se derivan de su crecimiento económico, la presión, el elevado coste de vida y la ambición llevan a muchísimas personas a crear empresas. Es sólo cuestión de tiempo que China domine en este aspecto.

En textil despuntan firmas como la deportiva Li Ning, que compite (con más fuerza allí) con las marcas internacionales. «Falta más diseño propio, pero cada vez aparecen más diseñadores jóvenes chinos que triunfan», afirma Leticia Chen, presidenta de la Cámara para la Cooperación Hispano-China. Así, hay cadenas de moda como Heilan, Meters/bonwe, Zuczug u Ocicle y proyectos fuertes gracias al e-commerce, como Front Row.

La gastronomía es todavía un descubrimiento, pero los chinos tienen larga tradición en este asunto, gustan del buen comer y de los banquetes, así que tienen una larga historia detrás. Es solo cuestión de tiempo que empiecen a construir una imagen de marca también en este sector. Por ejemplo, China no tenía cultura del vino, pero está aprendiendo la técnica con socios franceses y han conseguido premios mundiales. La bodega Changyu o la de Grace Vineyard son algunos éxitos. También la cerveza Tsingtao, distribuida por todo el mundo. Además, el país se ha posicionado como el mayor productor de caviar, lujo y calidad, por si había dudas.  

El transporte es un punto fuerte. Cuenta con la línea de ferrocarril de alta velocidad más larga del mundo y muchas firmas europeas, como Deutsche Bahn, confían en su know how.

Les podrá costar más o menos tiempo, y dinero, quitars de encima el san benito de que en China todo lo que se hace es barato, son la fábrica más grande del mundo, pero ya no solo de los artículos más baratos, también se empiezan a posicionar a la cabeza en cuanto a productos de calidad. Por cierto, que esto también tiene su otra cara, en las importaciones de productos de alta calida o de lujo, que los chinos gustan de consumir tanto o más que los suyos propios.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Recomendaciones y usos en Cataluña



El despacho alemán Rödl &Partner alerta sobre la necesidad de contemplar la opción de “intentar trasladar toda la actividad posible fuera de Cataluña dejando sólo lo indispensable en el interior de la comunidad”. Este es un extracto de un informe que la empresa alemana ha realizado para un cliente en Cataluña , confirma que elaboran este tipo de planes de salida para diversos clientes de forma meramente técnica sin motivaciones políticas, en función de los intereses de accionistas clientes y empleados.

La recomendación se mantiene pese a que la entrada en vigor del artículo 155, aunque sea en su versión light made in Rajoy, ha traído algo de tranquilidad a los mercados, pero persiste la incertidumbre y desde la consultora alemana se continúan preparando planes de contingencia para los clientes que desean “minimizar riesgos” ante la perspectiva de que ganen los independentistas el 21-D y se desate una segunda ola de inseguridad jurídica.

La recomendación que emite este despacho es la de trasladar el domicilio social y fiscal al resto de España y ofrecer desde allí de manera efectiva todos los servicios a los clientes no catalanes, dejando en Cataluña solamente una filial para prestar servicio a las empresas de la zona. Lógicamente, las cosas no son tan fáciles cuando estamos hablando de un proceso industrial o fabril de por medio, ya que desmentalar eso no es posible a corto plazo y además es una decisión de mucho más calado que requiere también una alternativa, la del sitio ideal para ubicar ese sistema productivo, que no necesariamente tendría que ser España.

Pero no sólo se trata de activar un plan de contingencia físico, hay una serie de medidas adyacentes y complementarias de tipo financiero como transferir cada día cualquier exceso de tesorería a sucursales bancarias fuera de la comunidad catalana. Un hecho que ya se viene produciendo de manera “habitual” según informa el Mundo.

Otra de las recomendaciones se refiere a los contratos, se aconseja  establecer como normativa aplicable la legislación española y los tribunales de Madrid como jurisdicción competente para gestionar cualquier litigio que pueda surgir.

Según el último dato oficial del Colegio de Registradores, 2.066 empresas han sacado ya su sede de Cataluña desde el referéndum del 1-0, de las cuales unas 100 diarias desde que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pidió que no se produjeran más traslados al estar en marcha el artículo 155, como si sus palabras, y no sus actuaciones, pudiesen tener algún efecto tranquilizador sobre el empresariado. Pocas son las firmas de reconocido prestigio que han decidido mantener su sede en Cataluña, como el caso de Freixenet. Otras muchas empresas le suman al riesgo derivado de la inestabilidad catalana el riesgo de un posible boicot por parte de los consumidores españoles, algo que ya se está produciendo. Pero como nada es blanco ni negro también está el riesgo de contraboicot por parte de los catalanes, aunque este en principio es menos intenso dado lo dividida que está la sociedad catalana y que es un mercado más pequeño.

El Banco de España ya advierte en sus últimos informes de que Cataluña puede volver al estancamiento o la recesión económica en 2018 tras estos años de recuperación. Esto también afectaría negativamente a la economía de España, dado que el efecto fuga de empresas a otras partes de España no es por sí solo suficiente para contrarrestar la inestabilidad y la imagen que se da de cara a inversores y agentes extranjeros, el clima empresarial en una palabra.  Un juego en el que la mayoría pierde, aunque siempre habrá ganancias o beneficios a nivel microeconómico, que en este caso sí irían a parar a las cuentas de las empresas que están fuera de Cataluña, pensemos por ejemplo en el turismo, uno de los sectors más afectados. Y por supuesto, luego está el drama del empleo, que ya se está empezando a notar en Cataluña, con el peor mes de octubre desde que estallará la crisis en 2008. Esto es lo que no sale en los discursos y las puestas en escena de Puigdemont y su banda.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El circo de Puigdemont



Cuando uno cree que lo ha visto todo acerca de las andanzas y desventuras de ese advenedizo metido en política que es Puigdemont se encuentra con una nueva huída hacia adelante de este sujeto, un huída hacia el Valhalla del caos que es Bruselas, donde se juntan todo tipo de exortaciones, manifestaciones, desfiles, paradas y patochadas, la mayoría de ellas tan ridículas y sin sentido que ya nadie les hace caso. Pero el numerito de Puigdemont tiene un color especial y, en consonancia, un ridículo elevado varios grados.

Cuando huyes de la justicia sin que esta todavía haya dictado acto de persecución en tu contra ya empiezas mal la carrera. Existe la presunción de inocencia en España y en todo el territorio de la UE, pero si tú mismo te pones en evidencia huyendo para que no te echen el guante y tener que ir a declarar antes los jueces, es que ya estás anteponiendo la presunción de culpabilidad a la de inocencia. Luego está el bochornoso número, cuando no era necesario para nada, de escapar en coche por la frontera catalana, como hacían los que iban a ver pelis porno en los 60 a Francia, de tapadillo, para luego tomar un avión hacia Bruselas, rodeado de cuatro o cinco más de sus inútiles en el desgobierno. Tenía usted un aeropuerto al lado de su casa y nadie le hubiera impedido acceder a él y tomar un avión hacia Bruselas o a Honolulú, todavía no había citación judicial en ese momento. O es que le deba reparo que la gente lo viera pillando las de VillaBruselas?

Montó la carpa en Bruselas y no le hizo falta llevarse consigo a la mujer barbuda, ni al hombre-bala, ni al lanzador de cuchillos o el domador de leones, el solito, con su número principal de payaso de la autoproclamada pero nunca declarada ni avalada por los hechos república catalana, el solo se bastó para hacer el ridículo una vez más. El poco crédito que le quedaba, solo en manos de algunos grupos mediáticos de esos que se dedican a agitar a las masas y grupos políticos nacionalistas o extremistas, se ha visto reducido a la mínima expresión. Después de su patética comparecencia diciendo que es libre, que no ha escapado pero que no quiere volver a España por si le dan unos azotes, arengando a funcionarios y compañeros de partido a seguir en la resistencia, porque el ya no pone la cara, a seguir luchando por mantener un sistema que dice, el muy descerebrado, que están tratando de cargarse... Tú y los cuatro locos nacionalistas que casi lleváis a la sociedad y la economía catalana a la quiebra, tú te atreves todavía a hablar de salvar el sistema? Será, en todo caso, salvarlo de ti y de la gentuza de tu ralea, que todavía quedan algunos, pero que se extinguirían en cuanto dejasen de oler el dinero que les llueve a manos llenas desde las finanzas públicas. Héroes nacionales mercantilistas, de pacotilla, anticapitalistas y los más capitaistas de todos, que nunca han dado un palo al agua y dejan el marrón de sus destrozos en manos del primero que se les cruza por la calle.

Esta es la gentuza que ha estado poniendo nervioso al pueblo catalán y español los últimos meses, que ha hecho que nuestra imagen de país democrático y consolidado se resquebrajará de cara al exterior en algún momento. Es increíble, pero comprensible. El ser humano, contradictorio e incoherente tantas veces, inaudito otras, se mueve la mayor parte de las veces no por la lógica sino por los sentimientos. Lo vemos en el el deporte constantemente, en cierto momento los aficionados se alinean con el más débil, es la compasión humana, la empatía, el ponerse en la piel del otro... Pero eso dura lo que dura el partido, cuando este se acaba la gente se vuelve a sus casas y sigue con su vida, tú has perdido y ahora atente a las consecuencias.

Puigdemont está acabado politicamente hablando. A nivel internacional ya ha alcanzado la categoría de bufón. En su casa, que cada vez es menos casa, sólo hay que ver lo que ha tardado en poner pies en polvorosa cuando le han quitado el juguete de la presidencia de Cataluña, aún habrá cuatro matados que lo apoyen, pero la gente con dos dedos de frente se habrá dado cuenta de que era un títere, un jiñapo, un tipejo sin ética ni creencias, un tonto jugando a ser dios. Eres historia, e historia negra de España, payaso de circo. La pregunta, lo que realmente importa ahora es: qué va a pasar después de las elecciones? Seguiremos en un más de lo mismo como parece que ya empiezan a apuntar las encuestas? Y vuelta a jugar a la ruleta rusa? Cuánto aguantará la economía las bravatas de esta gente y la inacción del gobierno central? Porque ha habido mucha prisa en convocar las nuevas elecciones, solo un poquito del 155 no sea que se moleste alguien, cuando seguimos con la misma situación que teníamos cuando la fregona con patas estaba de presidente, una sociedad manipulada desde las instituciones y en la que la represión está a la orden del día, aunque la gente, como se ve en las manifestaciones ya empieza a estar hasta el gorro de la opresión y de los tontos del culo que escapan a Bruselas después de prenderle fuego al país. Qué pasará? Nadie se atreve a hacer un vaticinio, pero una cosa está clara, no va a ser un paseo dominical lo que nos espera en el futuro.Eso sí, el caganer de Puigdemont se va a vender como rosquillas estas Navidades.

sábado, 21 de octubre de 2017

Boicot y silencio empresarial



El sector de la moda es uno de los más sensibles, dada la elevada competencia entre firmas y el gran número de alternativas para los ciudadanos. Compañías catalanas como Mango, Desigual y Custo Barcelona no quieren posicionarse sobre "cuestiones políticas", el miedo es libre y aquí prima el estarse calladito para no llamar la atención y que no se note.

Tampoco quieren pronunciarse desde la multinacional suiza de alimentación Nestlé, con sede española en Esplugues de Llobregat (Barcelona) y diez fábricas en cinco comunidades autónomas.

Danone, nacida en Barcelona en 1919  tiene plantas de producción en Madrid, Barcelona, Asturias y Valencia, así como cuatro plantas embotelladoras de agua en Girona, Guadalajara y Granada, ni palabra.

La alemana Henkel, que cuenta con reconocidas marcas de adhesivos, productos capilares y artículos de limpieza y tiene en Barcelona la sede de Henkel Ibérica, también descarta hacer declaraciones.

Unilever, que vende desde helados a desodorantes, pasando por sopas, jabones, mayonesas, pastas de dientes e infusiones. Está en el mercado español desde 1948. Silencio absoluto.

La germana Mediamarkt -con sede española en Barcelona- comunica que no se posiciona en cuestiones "políticas o geográficas", aunque declara que "MediaMarkt necesita un entorno político estable que permita seguir invirtiendo para generar crecimiento y empleo. Cualquier inestabilidad afecta directamente al consumo, no sólo en Cataluña, sino también en España".

El grupo Damm también opta por el mutis. Y así podríamos seguir, estos son grandes nombres pero imagínense ustedes la de pymes que se encuentran entre la espada y la pared ante esta situación, porque el mercado español, no solo el catalán, es su principal mercado de ventas. Luego están todas aquellas empresas que no hacen declaraciones pero que lo dicen todo con sus actos, como las cientos de empresas que han cambiado su sede social desde Cataluña a otras regiones de España en estos últimos días. Desde la cúpula independentista se lanzaba públicamente el mensaje de que esas fugas empresariales no tenían la menor relevancia, pero  después de que Banco Sabadell y CaixaBank anunciasen el traslado de su sede fuera de Cataluña para tranquilizar a sus clientes y a los mercados, la CUP llamó a los catalanes a retirar sus ahorros de dichas entidades como muestra de rechazo y a buscar otras "alternativas financieras". Una vez más, hacen gala de la mentira y la hipocresía para conseguir su objetivo independentista, sin importarles lo más mínimo el daño que su inviable proyecto tiene y tendrá sobre el bolsillo y la economía de todos los españoles, los catalanes los primeros. Lo triste es que el gobierno central le sigue el juego, mira para otro lado y sigue dando plazos a ver si el alumno díscolo vuelve algún día a la “normalidad”.

Boicot? Nadie quiere hablar de ello, pero está claro que es una forma que tiene la ciudadanía para protestar y tomarse la justicia por su mano cuando siente que los poderes públicos lo dejan indefenso ante un flagrante incumplimiento de la ley por parte de unos y de dejación en la defensa de la legislación vigente por parte de otros.

miércoles, 18 de octubre de 2017

La factura catalana



Ahí van unos datos más que elocuentes sobre el hecho de que la pantomima catalana no nos va a salir barata, sus implicaciones se prolongarán además en el tiempo:

-El conjunto de los habitantes de España, incluidos los de Cataluña, perderán más de 3.300 millones de euros. La cifra la reconoce el propio Gobierno, que el lunes por la noche envió a Bruselas el Plan Presupuestario de 2018 y modificó a la baja el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para el próximo año. En concreto, la previsión se reduce del 2,6% previsto antes del órdago independentista al 2,3% actual, lo que supone una caída de tres décimas y una factura de esos más de 3.300 millones.

-La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y Exceltur rebajan la previsión de crecimiento para este año al 3% [desde el 3,2% que había pronosticado], y la patronal del turismo afirmó que, desde la celebración del referéndum el pasado 1 de octubre, Cataluña ha perdido ya un 15% de su actividad turística, toma bocado. Si la situación no se reconduce, el crecimiento proyectado para el conjunto del sector en 2017 podría sufrir un recorte del 25%. Sin el factor catalán, el turismo crecería este año un 4,1%, según la previsión recogida en la encuesta de Perspectivas Turísticas. Sin embargo, el organismo considera probable que se produzca una caída del 20% de la actividad turística en Cataluña en los tres meses que restan del año.

-Cataluña dejaría de ingresar 1.197 millones de euros en el cuarto trimestre, de los 5.987 millones que habitualmente genera el turismo en el último trimestre del año. El turismo, según datos de la Generalitat anteriores a la consulta, supone un 11% del PIB de Cataluña, es decir, alrededor de 25.000 millones de euros.

-Un total de 700 empresas han trasladado su sede social desde Cataluña a otras regiones de España desde el pasado 2 de octubre y hasta el pasado día 16. En dicho período las operaciones de aumento de capital en Cataluña han bajado un 12,2%, mientras que en el conjunto de España la disminución fue del 1,7%, aunque el importe que se desembolsó en dichos aumentos en el tercer trimestre bajó un 1,5%, mientras que en el resto de España ha subido un 107%. Curiosa correlación...

-Barcelona sería una de las principales damnificadas a nivel económico. Según datos de BNP Paribas Real Estate, la contratación de superficie logística en la capital catalana en el tercer trimestre alcanzó los 77.100 metros cuadrados un 31% menos si se compara con el trimestre anterior y casi el 50% menos en relación al mismo periodo de 2016.

-La agencia de calificación Moody's ha intensificado en las últimas semanas sus advertencias sobre las implicaciones del proceso soberanista en la economía española. Este viernes 20 de octubre tiene previsto hacer pública su revisión sobre la calificación crediticia de España y este martes, cuando faltan apenas tres días para ese momento, la firma advierte de que si la tensión catalana se prolonga en el tiempo y acaba enquistándose, podría perjudicar a la baja la calificación de la deuda soberana. Lo que consecuentemente tendrá un efecto sobre el coste de la deuda, si vendes algo que es de menos calidad te lo pagarán peor, lo que traducido en términos de deuda significa que para colocar tus títulos de deuda pública tendrás que pagar intereses más altos. Por supuesto, la deuda catalana ya casi se sitúa en estos momentos al nivel de los billetes del monopoly, es decir, ni dios quiere tener títulos catalanes o de la ciudad condal, por ejemplo, porque el riesgo de impago que acarrean es brutal. Es decir, el independentismo, por muchos videos que publiquen manipulando la realidad y por muchas declaraciones que haga la fregona y sus acólitos situándose como víctimas del soberanismo español, no ofrece ninguna confianza desde el punto de vista económico, ya sin entrar en ideologías ni derechos democráticos que se pasan por el forro.

Son datos más que elocuentes, grandes cifras, sin entrar en la microeconomía, que también tendría lo suyo que decir (léase empresas y familias catalanas), de lo que nos está costando y lo que nos costará la factura del indepentismo catalán a todos los españoles, incluidos los que viven en Cataluña. Porque a veces cuando uno oye hablar a los políticos tiene la sensación de que cuando hablan del coste económico del proces lo hacen como si estuvieran hablando de un tercer país, no señores, esto es España, y la factura la pagamos todos, en términos de crecimiento económico y, en consecuencia, ahí viene lo peor, de empleo.

No olvidemos que estos son datos constatados o predicciones basadas en modelos bien asentados. Pero hay un dato que no recogen y es lo que los economistas llamamos el coste de oportunidad. Es decir, lo que estamos dejando de ganar o ingresar como consecuencia de toda esta situación, la inversión extranjera es el más claro ejemplo de ello. Mientras no se resuelva de manera clara y rotunda este golpe de estado encubierto la factura económica seguirá creciendo y creciendo, algo que parece que a los que gobiernan en Cataluña y en en el resto de España no les apremia demasiado, o incluso, como en el caso catalán, tienen los bemoles de desmentir esta realidad. Dimisiones/ceses en masa ya y artículo 155 al canto, pero ya, YA!

lunes, 16 de octubre de 2017

Arde Galicia



Cualquiera que tenga sentidos y sentimientos se habrá sentido en Galicia como si se le quebrase el alma este fin de semana, y lo que seguirá en los próximos días. Salías a la calle y veías el sol oculto tras una nube de cenizas, como un sol en declive sacado de Blade Runner, extinguiéndose la vida. Además, han muerto cuatro personas. Ya solo por eso esta situación es inaceptable.

Pero, mucho se habla de los culpables y poco se analizan las causas del problema. Causas que son muchas, complejas y variadas, pero que son determinantes y fundamentales para poder dar una solución, si es que tal cosa es posible, para siempre a esta lacra que, no lo olvidemos, nos viene asolando en Galicia, y no somos la única zona del mundo donde ocurre, desde hace decenas de años.

Creo que no se puede negar que gran porcentaje de los incendios han sido provocados, punto fundamental, pero ese dependerá de las investigaciones que lleven a cabo las autoridades competentes. Las condiciones eran ideales, sequí pertinaz, escasez de lluvias y de humedad, viento fuerte y el abrigo de la noche para los desalmados que por muchos y variados intereses se aprovechan de esas circunstancias para quemar lo que es de todos y amenzar la seguridad de muchos. Pero, es de pura lógica, no cabe en cabeza humana que de repente y al unísono casi se produzcan más de 100 incendios en nuestra comunidad. No me cabe duda, la mano del hombre está detrás de buena parte de esos incendios.

Creo que hay que disitinguir dos tipos de causas: coyunturales y estrucuturales. Sin duda, la clave del problema está en los aspectos estructurales. Causas coyunturales: la sequía de los últimos meses, las quemas para regenerar el pasto que dan lugares accidentes e incendios, cosa que ocurre también por ejemplo en Asturias.

Ahora bien, lo que está en el fondo del asunto son las causas estrutucturales:

-La actuación de la mano del hombre, que provoca por intereses espúreos, múltiples, los incendios. Una parte de esos intereses son económicos: los que queman por intereses personales para obtener un aprovechamiento de la tierra diferente al que tiene. La sospecha sobre el cuerpo de brigadistas contratados temporalmente y que recientemente han sido despedidos por la Xunta una vez pasada la supuesta temporada de incendios. La política de la Xunta es errónea al dotar de carácter temporal a estos cuerpos, pero eso no es justificante para que un pobre diablo que pierde su empleo le prenda fuego al monte por venganza o por hacer patente la necesidad de su puesto de trabajo, me ahorro los calificativos hacia personajes de esa calaña, por no ofender a nadia.

-El cambio climático, solo un imbécil puede negarlo. Y está para quedarse, los que vivimos en Galicia somos muy conscientes de esto porque el cambio ha sido brutal en los últimos años. Como consecuencia, el riesgo de incendios será cada vez mayor.

-L Ley de Montes que permite la recalificación de terrenos quemados para fines urbanísticos, es decir, la zanahoria para el pirómano.

-Las  sustitución de especies autócotonas, más resistentes al fuego, por otras especies ajenas a nuestro habitat, especialmente los eucaliptos. De nuevo, los intereses económicos están detrás de esta lamentable práctica que lleva décadas produciéndose en Galicia. El eucalipto crece más rápido, y chupa agua de manera insaciable, y por tanto es mucho más productivo que las especies autóctonas.

-Y por último, y para mi el punto más importante, la Educación. Equiparo la gravedad de un problema como el terrorismo ecológico, como el de los pirómanos, con otro gravísimo problema de nuestra sociedad como es la violencia machista. Ponerle coto una vez que el problema ya está en marcha es harto complicado, por lo que la solución ideal es la prevención, y la prevención pasa únicamente por educar y hacer consciente a la gente del valor de la Naturelaza, la vida y el respecto a los demás. En eso, como en otras cosas, en Galicia y en España tenemos un enorme déficit y atraso cultural y educativo respecto a otros países del mundo, y de Europa sin irnos más lejos. Es lo más complicado de cambiar, sí, pero es la mejor herramienta contra el fuego y la miseria y el dolor que de ello se deriva a largo plazo. Invirtamos en educación y no solo en medios materiales de prevención.

Por últumo, dar solución este fin de semana a una situación desbordante como la que se ha producido era casi imposible para este gobierno o para cualquier otro, pero como he dicho, las cosas suceden porque hay unas causas y si no tomas las medidas oportunas a lo largo del tiempo eres responsable en cierta medida de la locura y de los actos que de ella se derivan de unos cuantos hijos de puta que le prenden fuego a nuestros bosques. Pero aquí no va a dimitir nadie, esto es España. Por lo menos, que traten de implementar soluciones al origen de los problemas. El futuro del planeta es negro, el de la humanidad también y hay días que te parece que todo esto no tiene ningún sentido, este fin de semana pasado fue uno de esos.

lunes, 9 de octubre de 2017

Poca broma



Lo que no ha conseguido Rajoy (básicamente porque ni lo ha intentado, fiel a su costumbre de escoder la cabeza debanjo del ala) ni el gobierno de la nación, lo están consiguiendo el pueblo español que sale a la calle a mostrar su unidad y sobre todo, el miedo es libre y no hay nada que asuste más que te toquen el bolsillo, la deriva económica o el cariz que está tomando el tema desde el punto de vista empresarial y económico en Cataluña.

Cito al Economista: “La pérdida de empresas es una larga anemia de la economía catalana. Desde 2008 (primera fecha en la que Axesor ofrece datos), la pérdida de empresas ha sido continuada y, en términos netos, se han ido casi 2.200 más de las que han llegado. Además, anualmente, desde 2008, Cataluña ha visto a más empresas partir que llegar de otras comunidades. En términos absolutos, los peores años fueron 2013 y 2014.
El año pasado, el número de empresas que se fue de Cataluña casi dobló la cifra de las que atrajo desde otros lugares de España (se perdieron 987 empresas frente a las 504 que llegaron). En 2013, se fueron 987 y sólo llegaron 504.
Los últimos datos disponibles (correspondientes al 15 de noviembre) también adelantan un mal año. Hasta entonces, habían abandona Cataluña casi 700 empresas, una cifra que casi dobla el número de las que se han asentado en la región.”

Como vemos no es un proceso que se haya iniciado ahora, pero sí que ha hecho mucho más notorio y palpable en estos últimos días previos a la supuesta declaración de independencia unilateral, pues ha ocurrido que grandes grupos empresariales han emigrado su sede social desde Cataluña a otras regiones del país, cuando grandes empresas del Ibex35 como Banco Sabadell, La Caixa o Gas Natural se van es que algo gordo está pasando dentro del empresariado catalán. Se sienten más españoles ahora que antes? Lo dudo, pero lo que sienten es que el riesgo y la inseguridad jurídica no les sienta nada bien a sus negocios. Las implicaciones a corto plazo de estos cambios de sede se pueden considerar más de marketing y de tipo social que económico, pero si se mantienen a largo plazo la posibilidad de desplazamiento de inversiones desde Cataluña a otras partes del país crece, y con ello la traslación de puestos de trabajo. Por supuesto, sólo a un descerebrado como el presidente catalán le podría sar igual esta situación.

A eso súmenle el posible boicot a empresas y productos catalanes por parte de los consumidores españolas y se pueden imaginar que el grado de histeria de los empresarios catalanes se empieza a disparar, por no hablar de la preocupación creciente de miles y miles de trabajadores. Dicho esto, veremos que pasa mañana y pasado, y pasado pasado...